

Nada mejor que boquerones, playa y conocer una maravillosa ciudad Málaga. Conocer la parte antigua, esquinas, tascas. Ese maravilloso atardecer… Nos quedamos con ganas de usar los patinetes electrónicos… (Cientos y cientos en la calle), perdona Adriana por no usarlas, cuando nos dimos cuenta del funcionamiento vía Uber ya era tarde.
La Malagueta con sus chiringuitos… Eso debería potenciarse en Gran Canaria.

Avión
Las compañías aéreas asiáticas son de lo mejor. Cuidando de todos los detalles que te puedas imaginar. Desde la elección de menús, la atención en el aeropuerto… Eso sí, viajar de día y nos dimos cuenta después no es muy aconsejable. O sería la edad ya que es necesario dormir lo máximo posible para empezar con ganas a la llegada.
Nuestro primer inconveniente pero bien resuelto por la compañía aérea fue retraso de algo más de media hora al salir de Málaga. Íbamos justos para el enlace en Doha… Pero el personal de tierra nos avisó de que al llegar allí habría personal que nos facilitaría el acceso y nos acompañaría al avión de destino. Y así fue. Allí estábamos unos 50 españoles en la misma situación… El avión nos esperó 😍😘

Llegada a Bangkok… A las seis de la mañana, cansados, apenas sin dormir y sabiendo que teníamos que intentar aguantar hasta la siesta al menos, que no vamos a perder todas las costumbres españolas por viajar.
A lo que iba, Bangkok, desde las seis de la mañana el caos. Coches, motos, tuc tuc, cualquier vehículo con ruedas circulando de forma anárquica pero de forma ordenada. Tenso iba mirando como circulaban, se cruzaban unos con otros pero sin chocarse, y sin un solo pitido de claxon.

Lo dicho, llegar al hotel, super bien dirigidos por Fran 👏👏👏, se lo curró, todo sea dicho y sin mirar ni Google maps ni mapa, en tres minutos desde la parada del tren aéreo allí estábamos. Con los recepcionistas, todos sonrisa en la cara, diciéndonos que hasta las dos de la tarde no tendríamos la habitación. Pagaría lo que fuera por una cama en ese momento.
Pero nada, en busca de un buen café y algo que tomar y mirar por los alrededores.

Muy cerca del hotel Vela Hotel encontramos el Centro comercial MBK el paraíso de marcas falsas y tiendas varias. Aire acondicionado maravilloso, que nos hizo olvidar de los 35 grados centígrados, 66 % de humedad y sensación térmica de 45 grados. Un paraíso oye.

De vuelta al hotel, sorpresa… Nos dieron las llaves de las habitaciones dos horas antes de la prevista en el check in. Siesta reparadora y preparados para la primera salida nocturna en Bangkok.
La calle Khao San Road. Como te dirán las miles y miles de guías sobre Thailandia, el paraíso de mochileros, llena de bares, terrazas, puestos de comida donde lavan los platos en barreños en las calles, tiendas… Eso sí, para visitar de tarde o de noche, caos en estado puro. Nota en las calles adyacentes se aprecia algo más de tranquilidad, locales más auténticos y sitios de mejor calidad para comer.



Un 🍽 que no sabía que se comía en la calle… Cocodrilo 🐊. Y un mito que descubrí falso, los tailandeses no comen insectos, por lo que pude apreciar, es una atracción para los turistas. Por lo que no me atreví (al menos, por ahora).
De vuelta al hotel que ya por hoy había sido suficiente.
NUNCA PERO NUNCA VIAJES A BANGKOK EL 30 Y 31 DE JULIO.
El mejor consejo que puedo dar. Coincide con el cumpleaños del Rey de Tailandia y se medio paraliza todo. Encima si vas al Gran Palacio Real te quedas sin poder entrar a ver el Templo del Buda Esmeralda. Ya podía alguna guía haber comentado esto. 😡😠
Pues eso, que el 30 de julio estuvo cerrado el Palacio y medio Bangkok y media población turística tuvimos la maravillosa idea de ir a visitarlo.
Mereció la pena. Vaya si lo mereció. El calor, la humedad, la ristra de personas, los chicos tuvimos que ponernos pantalón largo, y las chicas ni te digo. Respeto.




